sábado, 7 de agosto de 2010

Hotel




El Hotel.

Vivir en un hotel no es fácil, aunque este sea de 5 estrellas, al final te terminas aburriendo y ya no sabes si ir al jacuzzi antes o después de la piscina, al spa o al gimnasio y así día tras día, ya te cuesta hasta elegir un bar para ver el partido de turno del mundial algo así como Eslovaquia-Corea.


Lo de las estrellas de los hoteles es como las medallas que llevan los militares de los países tipo Angola, Sudan etc.… vamos que que se ponen las estrellas porque si a lo loco, porque al final no se diferencia tanto del hostal Lemmon de Lisboa, además el Lemmon tiene Internet gratis no como estos cabrones que te clavan 5 leuros por media hora…debe ser por tener una conexión de 5 estrellas. Aun así la habitación, mejor dicho las habitaciones porque me cambiaron un par de veces no están mal que digamos, su cama King size con sabanas de hilo, sus pantuflas, lastima se me olvido llevármelas.


Como ya sabéis los hoteles no solo se utilizan para dormir, aquí además son los únicos sitios en los que se puede consumir alcohol por lo cual cada hotel tiene uno o dos garitos dentro, de los tipos de garitos ya nos ocuparemos otro día, solo decir que hay de todo tipo de garitos...

Y así se pasaron las tres semanitas, todo hay que decirlo hecho de menos el jacuzzi, cuando busque piso que tenga jacuzzi o al menos una piscinita porque aunque en la cueva no se esta mal habrá que buscar algo mas grande.

De vez en cuando paso por el hotel, y si se me cae una lagrimita, ya que el centro de operaciones en cuanto al bebercio se trata esta en el hotel de al lado, y prácticamente se puede decir que al menos dos otre días a la semana acabamos allí después del currele, por aquí también esta bastante asentada esta sana costumbre.

domingo, 1 de agosto de 2010

Lo prometido es deuda...


Sacando fuerzas de pereza, que aunque sea domingo aquí se curra, después del trabajo, la plancha, si hoy tocaba…y la cena, llega la hora de relatar mis aventuras por oriente medio.

El aterrizaje fue bueno, si lo comparamos con la salida algo mas que bueno, como no podia ser de otra manera la puntualidad suiza se cumple en todo el mundo menos en Barajas, debe de haber un agujero negro o algo asi para que todos los aviones salgan tarde, por lo que es resultado fue llegar a Zurich con 5 minutos para cambiar de avion, de terminal y de todo, carreras por los pasillos empujones y la incertidumbre de la maleta, asi que una vez montado en el avion destino Dubai solo quedaban 7 horas de vuelo que se pasaron con moderada velocidad entre pelotazos de Bombay Saphire y el equipo de multimedia del avion.

Como dirian aquellos, Kiko sabe quien, al final llegar llegemos, y todavía no se porque me libre de todo tipo de control, incluido el ocular en todos sus sentidos y me fui a sellar la papela, sin saber todavía si mi maleta habia hecho el mismo viaje que yo, la estampa de la aduana es de coña, ellos con tunica blanca y trapo en la cabeza y cara de mala follá, ellas con antifaz negro, hubo suerte tocó antifaz, la tipa estaba mas ocupada en la Blackberry, autentico puntazo aquí aunque se les acaba el chollo porque les cortan el Internet, la censura, asi pase el control y me plante a ver si salia la maleta de la cinta magica, una vez mas hubo suerte y me plante cual Paco Martinez Soria a cambiar pasta, ahí se acabo la suerte, el euro no esta en su mejor momento.

El translado al hotel fue un show, primera ostia de calor: Camacho no es nadie a mi lado en ese momento, lamentable las dos tortillas que llevaba en los sobacos, eso si mono volumen del hotel, con tu toallita humeda y tu botellita de agua para pasar el impacto…